¿El destino se hace?
Desde la antigüedad, el destino se ha considerado como una fatalidad, pues podía predecir lo que iba sucederle a uno. Es por esta razón que los griegos de la época le temían tanto, ya que ni si quiera los Dioses podían determinarlo. Esto indudablemente se puede observar en la clásica obra Edipo Rey, en la cual el futuro de este personaje estuvo marcado por el destino, siendo desterrado de su trono para poder pagar el sacrificio de una muerte injusta.
Hoy en día este significado no tenia mayor relevancia pues el destino lo forma uno por sus propios medios.
Muchos son los casos de personas emprendedoras que pusieron su mirada hacia delante y supieron prosperar, pero también son muchos los casos de otras que se dejaron llevar y terminaron siendo abrumadas por la vida. De este modo actúa la persona quién puede elegir lo que quiere ser y se esmera por lograrlo.
Es verdad que el destino que le espera a uno no lo podemos predecir del todo, la vida nos puede ofrecer tantas cosas que uno no puede lo que pueda pasar el día de mañana (sufrir un accidente) pero si podríamos escoger el camino que uno quiere seguir y de esta manera darlo todo por conseguirlo, forjando un destino esperanzador o funesto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario